* Para estudiar al adolescente no hay que tomarlo como un solo ser haislado de la sociedad en que vivimos, sino dentro de grupos espontáneos que se forman por afinidades afectivas, de barrio, culturales, etc. pero no están organizados por adultos.
Dichos grupos no son estables y pueden salir y entrar nuevos componentes a medida que el crecimiento junto con las caracteristicas que ello comporta, los valla uniendo o separando más. Las visiones frente al futuro pueden ser muy variadas ya que el adolescente lucha por adquirir dependencia emocional, supone que es un gran problema continuar pidiéndole dinero a sus padres.
Cuando el adolescente pide dinero está expuesto a que le pregunten para que lo quiere, cuando lo que menos desea es verse sometido al control familiar. En consecuencia, conseguir dinero puede convertirse en una obseción para el adolescente.
Cuanto menos madura está una persona, más dispuesto se encuentra a consumir.
Los especialistas en publicidad conocen como estimular cada gusto del adolescente con multitud de ofertas, claro que en cierto modo no participar de ellas puede suponer diferencias del grupo y correr el riesgo de ser marginado.
El mundo del adolescente gira alrededor del consumo, de allí surge ese futuro tan insierto e inesperado que se puede observar con millones de ejemplos, o tan solo mirando a los jovenes que nos rodean.
¿Cómo vemos al adolescente hoy? a travéz de dichos como:
*Ayer ya fue.
*Hoy no hay drama.
*La consigna es zafar.
Agustina Ceratto 4° "A" Humanidades y Cs. Sociales
martes, 18 de noviembre de 2008
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